lunes, 25 de abril de 2016

Trabajamos porque comemos I

En ``Trabajamos porque comemos´´ voy ha hablar de un problema muy presente en nuestra sociedad aunque en España no seamos conscientes, porque ¿cuántos trabajadores comen fuera de casa?, ¿controlamos la comida cuando la realizamos fuera de casa?.

En el trabajo, una alimentación equilibrada y en la cantidad y frecuencia adecuadas mantiene el nivel de energía y mejora el rendimiento. Además se sabe que tener un índice de masa corporal (IMC) superior a 30 genera costes importantes para las empresas.  Por tanto, es una actividad que debe fomentar la empresa y el trabajador, ya que tener acceso a una alimentación adecuada en la jornada laboral debiera ser un derecho, lo que no siempre se cumple.
Los programas de comidas en el lugar de trabajo pueden evitar las deficiencias de micronutrientes y enfermedades crónicas, incluida la obesidad. Pero el trabajo, en lugar de facilitar una nutrición adecuada, supone un obstáculo.

Factores alimentarios que influyen en el trabajo y el rendimiento:
- Dietas hipocalóricas o baja en calorías reducen la capacidad de rendimiento y perjudican la salud.
- Dietas desequilibradas en las que faltan alimentos básicos, a medio o largo plazo dan lugar a carencias nutritivas con efectos indeseables para el organismo.
- Dietas hipocalóricas, conducen al sobrepeso y la obesidad, lo que aumenta el riesgo de lesiones en el aparato locomotor y el desarrollo de otros trastornos mas o menos serios de salud.
- Saltarse comidas o realizar sólo dos comidas de fundamento al día influye de forma negativa en el funcionamiento de nuestro organismo, llevándonos a dietas hipocalóricas o desequilibradas.
- Comidas frugales o muy copiosas que pueden producir: bajadas de azúcar en sangre, somnolencia, molestias digestivas,.. perjudicando el rendimiento físico e intelectual.
- Si no se cuida la higiene de los alimentos aumenta el riesgo de que se produzcan intoxicaciones de origen alimentario.
- Cantidades excesivas de alcohol que perjudican seriamente la salud y es causa de accidentabilidad.


Por estos y muchos motivos más, he decidido dedicar esta entrada a valorar cómo se alimentan los trabajadores que suelen tener más dificultad a la hora de alimentarse, realizan una actividad más elevada y su nivel de estudios suele ser más reducido.

Son varias las estrategias que podemos utilizar para cumplir nuestros objetivos, siendo las principales (según la carta de Ottawa):

1. Sensibilización, información: La información sería primero a las empresas para que así se comprometan junto a nosotros a mejorar el estado de salud de sus trabajadores, mediante estudios y trabajos como Estrés alimentario y salud laboral vs estrés laboral y alimentación equilibrada y el trabajo de Christopher Wanjek: Food at Work (La alimentación en el trabajo).

2. Formación:Una vez que los trabajadores y la empresa están informados de la situación empezamos a formarlos mediante charlas, sesiones en grupo,...

Las sesiones se realizarán cada 3 meses con el cambio de estación, ya que de esta forma informaremos a los trabajadores, que alimentos son los de temporada, los distintos platos que pueden cocinar o que alimentos elegir en un restaurante.
En el caso de que haya empresas que no quieran colaborar, se hablaría con los ayuntamientos para que nos dejen organizar charlas los sábados abiertos a todos los trabajadores que lo deseen.

3. Creación de entornos promotores de salud: En este aspecto involucraremos bastante a la empresa, las familias y a poder ser a bares y restaurantes de los alrededores.

4. Desarrollo de una política empresarial: Para crear los entornos promotores de salud necesitamos políticas que establezcan las estrategias y las acciones para este fin.

Los recursos utilizados para esta acción serán varios y dependiendo de la empresa y los trabajadores dependiendo elegiremos unos u otros. Algunos de los recursos o métodos que podemos utilizar son:

- Se enseñará a los trabajadores que forma es la más adecuada de alimentarse y que comidas son las más recomendadas, mediante pósteres y con plantillas para enseñarle a medir raciones, también se le enseñaría las opciones que tienen para cocinar de la forma mas fácil y además debemos informar de lo importante que es la realización de ejercicio físico, y para ello me acompañaría un entrenador personal, esto sería lo primero de todo junto al punto siguiente. Además estas sesiones nos servirían para comprobar si el estado de salud de los trabajadores ha cambiado.

- La información a la familia también es importante ya que en muchos casos es la mujer quien realiza la comida al marido o si se hace la comida en casa es esta la que se aprovecha para comer fuera de casa,... y por tanto toda la familia debe estar involucrada en la buena alimentación. Para este punto y el anterior podemos ayudarnos de consejos dados por las administraciones públicas como el documento que nos habla de Consejos para una alimentación saludable.
- En los casos en los que la empresa tenga comedor pero que no es llevado por un catering se deberá disponer de instalaciones adecuadas para que los trabajadores coman en un lugar relajado y agradable y que tenga de los instrumentos necesarios para que puedan calentarse la comida o terminar de prepararla.
- En los casos en los que la empresa tengan un comedor llevado por un catering, será este el responsable de la alimentación de los trabajadores y por tanto tendrá que ofrecer un producto de buena calidad y saludable, que varíe su menú, que realice unas comidas con una cocción adecuada y con un precio accesible para todos los empleados. Luego además la empresa puede ayudar a fomentar que los trabajadores coman allí haciéndose responsable de un porcentaje del precio para que no suponga un coste muy elevado a los trabajadores que están más limitados.
- Las maquinas expendedoras deberán de ofrecer agua e intentar que los refrescos se ofrezcan lo menos posible o evitarlos, se eliminarán los alimentos poco saludables y se incluirán frutas y otros alimentos que son más saludables. Y esto es responsabilidad de las empresas. Esto es una acción que se intentaría llevar a cabo desde el principio.
- Los bares y restaurantes de los alrededores deberán ofrecer un menú saludable, variado y accesible, ofreciendo comidas equilibradas. Y para ello las empresa pueden hacer algún tipo de convenio asegurando que sus trabajadores van a ir a ese local si cumplen unas condiciones.
- La empresa además deberá de tener una política que asegure que sus trabajadores tienen un espacio para despejarse y descansar a tomar un tentempié y que tienen tiempo suficiente para comer sin prisas y en un ambiente relajado.
Estas y otras estrategias más las desarrolla también La Fundación Española de la Nutrición con el Libro Blanco de la Nutrición en España.

Con todas estas actividades lo único que faltaría sería que los trabajadores creasen un hábito saludable. Y si es posible se podría intentar que los ayuntamientos también colaborasen, creando subvenciones para empresas con una política saludable y ayudándonos a hacer las sesiones y charlas, además puede hacer algún tipo de concurso para fomentar que todas las empresas se comprometan.


Páginas interesantes: Portal de la Promoción de Salud en el Trabajo, Organización Internacional del Trabajo

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